Testimonios
¡Unidos hasta el final!
por Andreas y Sulamith Funk-Sasek, 39 y 35 años
Quizás lo conozcas también que, en momentos desafiantes y de mucha presión, el humor puede volverse un poco tenso, por ejemplo, si uno necesita llegar a su destino puntualmente, y luego pierda la justa ruta en la gran ciudad.
Yo quisiera contarte de una situación así, y cuál secreto descubrimos en ella.
Para nuestras recientes vacaciones, teníamos un viaje aventurero por delante porque esta vez no tuvimos que conducir mucho tiempo para llegar a nuestra casita de vacaciones, sino que encontramos un vuelo muy favorable, por lo que nos atrevimos a volar, junto con nuestros siete hijos. Antes de marcharnos, nos reunimos en familia, y a mi marido Andreas se le ocurrió una idea muy buena. Nos dijo que lo más importante era que permanezcamos UNIDOS en todo. Hay fuerzas malignas que sólo están interesadas en que nos separemos mutuamente. Les encantan los momentos de alta presión y los aprovechan para que nos opongamos unos contra otros, para que nos hagamos reproches mutuamente y así perdamos la vida divina. Sin embargo, si permanecemos UNIDOS en todo, ni siquiera la situación más fatigante podrá afectarnos y nada podrá detenernos. Dicho y comprobado… 😉 Partimos hacia el aeropuerto a tiempo, calculando bien el tiempo para no estresarnos. Así que ni siquiera nos inquietó el atasco que comenzó, poco antes de llegar a nuestro destino. Con paciencia, nos acercamos a nuestro destino, con velocidad de pasear.
Sin embargo, la nueva señalización, debida a los lugares de construcón, provocó confusión. ¿Tenemos que girar ya ahora o sólo más adelante? Tendí a la primera opción y, realmente fue la decisión erronea. El momento en el que uno se da cuenta de que ahora puede dar marcha atrás y volver a colocarse al final del atasco resulta un poco exigente en esta situación.
Pero, guardamos plena calma, y no hubo palabra reprochada. Porque aquí había el momento “perfecto” donde se podría perder la unidad. Pero, por una casualidad sobrenatural, descubrimos un atajo que incluso nos permitió aún ponernos en fila más DELANTE.
¡Magnífico! Ahora sólo nos quedaba encontrar nuestra plaza de aparcamiento reservada.
Lo que suena tan fácil resultó ser una tarea difícil. El punto de aparcamiento estaba rodeado de muchas áreas de construcción.
El navegador nos llevaba una y otra vez a las mismas salidas y callejones sin salida.
Ni siquiera la describción de la ruta impresa ni el mapa nos ayudaron a salir de ese laberinto. El tiempo avanzaba rápido y, debido a las continuas curvas de carreteras, la niña que estaba sentada en el asiento trasero aún tuvo que vomitar. Nos daba la sensación como si fuerzas malignas nos estuvieran poniendo a prueba para ver cuánto tiempo quedaríamos dispuestos a permanecer en esa tranquila unidad. Sin embargo, seguimos guardando la calma y nadie hizo ningún reproche, aunque hubiera habido muchas ocasiones para ello. En el punto más bajo, proclamamos que ahora somos salvos. Apagamos el navegador, dejamos todas las hojas a un lado y, condujimos por intuición por última vez la misma carretera, Ahí de repente, vi por el rabillo del ojo la señal decisiva. Andreas siguió mi consejo con unas dudas. Parecía como si estuviéramos alejándonos del aeropuerto.
Sin embargo, de repente, nos encontramos ante el tan ansiado aparcamiento. 😊 Prueba superada 😂. ninguno de los niños perdió la paciencia, aunque para ellos también fue una prueba estresante. En vez de eso, rezaron por nosotros, y se mantenían muy tranquilos. Al final, fuimos casi los últimos en facturar, pero a cambio pudimos disfrutar de un vuelo relajante, sin grandes esperas. 😂
Mi hermana Ruth Elpida escribió una canción bien adecuada sobre esta ley, que nosotros la familia Sasek cantamos en la 20.ª “AZK”, es decir, Conferencia Anti Censura . Lleva el título “Uno hasta el final”. La canción se dirige directamente a fuerzas malignas que hacen todo lo posible para que perdamos la unidad. ¡ellos saben que si estamos unidos, ya nada más nos será imposible! Incondicionalmente presta tú atención a la canción con el prólogo de Ruth Elpida, véase: www.kla.tv/31558
Tú tampoco dejes nunca separarte de nosotros ni de la OCG (Generación Orgánica de Cristo ¡Porque solo en la unidad está la victoria!
Cariñosamente,
Tuyos Andreas y Sulamith

A juego con la intervención, la familia Sasek ha cantado una canción. [pulse aquí]
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