Testimonios

Dad las gracias en todo
(por Lubov G., Ucrania, 63 años)

Ya ha pasado un año desde que ocurrió un acontecimiento crucial en mi vida. Yo vivía con la familia de mi hermana, en una casa. Pero, durante la guerra, mi hermana, su esposo y sus ocho hijos emigraron al extranjero. Cabe mencionar que esta casa fue originalmente un centro de servicios. Aquí había evaluaciones, se realizaban reuniones de equipo y en la sala con miembros, se imprimían libros y boletines; había transmisiones de la JAKO (conferencia en los tres dias de navidad) y de reuniones generales, se proyectaban películas y se realizaban encuentros con gente interesada…
Sin embargo, en abril de 2024, un misil explosionó cerca, afectando unas 50 casas. Dentro de una hora, llegaron bomberos, coches paramédicos, policías, voluntarios y agentes de prensa. La policía iba de puerta en puerta, documentando los daños que hubo en las casas. Nuestra casa también fue dañada gravemente, pero resistió porque estaba construida sobre roca. No tuve miedo ni conmoción. Reinaba una cierta calma interior.

Les compartí a los hermanos acerca de los sucesos. Al día siguiente, vinieron trayendo todo lo necesario, y lo convertimos en un auténtico proyecto: Los hermanos trabajaban en el techo y en las ventanas, y las hermanas preparaban el almuerzo. Y de repente, se nos acercó una joven mujer que quería ayudar. ¡¡¡Dios es grande!!! También ella trabajaba con nosotros, todo el día, y cuando estuvo a punto de marcharse, nos dijo que estaba encantada de habernos conocido y de habernos podido ayudar. Sus ojos brillaban de alegría y gratitud. ¡Fue un día maravilloso, un día de gloria del Señor!

Pero, eso aún no fue el final del cuento. Para recibir una indemnización por los daños, necesitábamos documentos que no teníamos, Había que elaborarlos primero. Al principio, no estaba seguro … Pero entonces, me acordé del mensaje de nuestro mantra matutino: “¡De la debilidad surge la fuerza, Cristo viene a través de mí!!!”

¡Y ha funcionado! Los impulsos vinieron de mis amigos que participaban en nuestro proyecto. Tenía el deseo de emprender este camino de confiar en Dios y experimentar todas sus obras de forma sobrenatural. Y yo confiaba en que el Señor había permitido esta situación y me ayudaría a perseverar hasta el final. Daba igual a qué autoridad yo fuera, simplemente bendecía a estas personas, proclamando que Jesucristo vive en cada persona. ¡¡¡Y ha funcionado!!! ¡Cuatro meses, después de la explosión, pude instalar las ventanas, reparar los agujeros del techo y hacer todo el papeleo!

¡¡¡¡En nuestra difícil situación, fue simplemente sobrenatural!!!!

Aprendí a dar gracias a Dios por lo malo y lo bueno, a bendecir a las personas que me rodeaban, a no quejarme y a permanecer en la paz divina y en plena confianza en el Señor, en todas las circunstancias. Me han sostenido las palabras de que, para aquellos que aman a Dios y están vocados según Su propósito, todas las cosas sirven para bien, tanto las buenas como las malas …

No sé lo que el próximo dia me deparará, ni qué me espera en el futuro. Pero, sé que Jesucristo está conmigo y, por eso, puedo andar en paz. Con este testimonio, yo quisiera animar a todos los que se encuentran en situaciones de vida difíciles. ¡Acepta la situación como tu bendición! ¡Experimentarás a Dios como nunca antes!

Con cariño

Lubov

La explicación y la visión que hay detrás de los mantras se pueden encontrar en la 21.ª AZK. [pulse aquí]

Comparte este vídeo

También puede interesarle esto:

2026-05-20T18:41:08+00:00
Nach oben